Articulo

¿Psicología y virtud?


En nuestros días, vemos por doquier, multiplicarse la cantidad de personas estudiando psicología, y claro está, la proliferación de otras tantas facultades de psicología; todo esto porque se necesitan más psicólogos graduados en distintos ámbitos de nuestra sociedad contemporánea.

Parece ser que el psicólogo poco a poco se ha ido posicionando en nuestro mundo por decirlo de alguna manera; lejos va quedando aquellas frases que decían:

“El que va al psicólogo es porque está loco” o “Yo no estoy loco para ir al psicólogo”.

Hoy poco a poco, se va reconociendo la importancia de la psicología para el ser humano y la sociedad en la que mora. Porque reconocemos la importancia de la psicología  y porque queremos hacer una psicología que no traicione la verdad del ser humano es que doy inicio a este blog. Quiero abrir un espacio de diálogo, reflexión y debate sobre la psicología y su tarea en la vida del ser humano y su misión en el mundo en el que nos ha tocado vivir. ¡El diálogo está abierto entonces!


Se trata de publicar, dialogar y reflexionar sobre el quehacer psicológico, es decir, sobre todo lo referente a psicología. Se trata también  de aportar en la elaboración de una psicología iluminada por la fe, que comprenda al ser humano como una unidad bio-psico-espiritual. Se nos viene a la cabeza esa analogía que utilizábamos en los primeros días de Areté del “Areópago Paulino”, de entender a la psicología como ese nuevo espacio donde hay que presentar y debatir sobre la verdad del ser humano.

La psicología surge  para ayudar, sanar y curar al ser humano. La idea es no traicionar esa loable misión. Pero claro está, hay que buscar con humildad las teorías adecuadas, objetivas y verdaderas. Esperamos que este espacio sea un granito de arena que ayude y aporte.


En este contexto, entonces, es importante recordar que la psicología contemporánea surge en la época de la ilustración o enciclopedia como un intento de respuesta atea al ser  humano. Se trata de entender al ser humano desde cualquier antropología menos la cristiana o la católica, incluso podríamos hablar de un esfuerzo sistemático por diferenciarse y alejarse de la tradicional “visión cristiana” del ser humano. Desde ahí podemos entender por ejemplo la variedad de escuelas y enfoques que surgen justamente de distintas antropologías y epistemologías.

En el II Seminario Internacional Psicología y Persona Humana realizado en Octubre del 2013 en Medellín, Colombia; el psicólogo Juan Carlos Ríos Toce dijo:

“La psicología ha tenido distintas aproximaciones a la persona humana a lo largo de la historia, y se ha orientado a verlo como un objeto de estudio. En algunos casos ha mostrado una visión incompleta o errónea de la misma, en otros casos ha equivocado el método de aproximación, por querer aplicar un método científico experimental, basado en una aproximación empírica que no responde a la realidad toda y mucho menos a un ser tan complejo como la persona humana, dotada de libertad, inteligencia y voluntad.Si no se entiende quién es el hombre se cae en muchos peligros, entre ellos, centrarse en un problema específico sin saber cómo se integra en toda la unidad de la persona y por lo tanto entenderlo en mayor amplitud y ayudarlo más. Otro de los peligros es querer entender al hombre desde los parámetros de las ciencias naturales y ajustar la aproximación al mismo a través de este método, generando distorsiones y a veces muchas acciones erradas que ocasionan más confusión y sufrimiento al ser humano. Como se sabe, en las ciencias naturales, el método científico es aplicado sin problemas por la predictibilidad de la materia, pero al hablar de personas humanas, la complejidad hace que este método tenga que tomarse con pinzas, pues la persona no es materia pura que puede ser predecible en su actuar, sino que tiene una libertad que hace replantear el lugar y sentido de dicho método”.

Cómo ves hay mucho por conversar, debatir y sobretodo aprender. El presente blog busca ser un espacio de reflexión pero también de elaboración y propuesta de una psicología y psicoterapia de la reconciliación, que sea una expresión de la antropología y espiritualidad cristiana.

Por ello el concepto de virtud, como segunda palabra en el nombre del blog, puesto que ésta palabra, es central en la ayuda que le podemos brindar al ser humano que nos busca con un dolor psíquico.

¿Qué es la Virtud? En griego significa Areté. Es una palabra cargada de sentido y de distintos sinónimos.  El término original griego Areté no tiene una traducción exacta al castellano; es un término “equívoco”, pues posee muchos significados. Keneth Pierce nos recuerda que Areté se traduce a veces como maestría, excelencia, energía, rectitud o fortaleza (La Escalera Espiritual de San Pedro, 113).


Me parece importante destacar el significado de Areté como maestría o excelencia y señorío de sí mismo. Areté vendría a ser la realización de algo o de alguien según su naturaleza (Pierce, 115). La noción de excelencia está muy ligada a la reconciliación personal. Es la vivencia de la virtud la que nos conduce a la reconciliación de sí mismo. Se trata de ir buscando los distintos medios para avanzar en virtud y en reconciliación personal. De esta manera con ayuda de la gracia de Dios encontraremos la plenitud de la vida en la vivencia del amor.

HUMBERTO DEL CASTILLO DRAGO

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